Estaciones Históricas

Estación de Almería

Edición Impresa

HISTORIA DE LA ANTIGUA ESTACIÓN DE ALMERÍA

Portada de la edición impresa

Noviembre de 2009

En esta edición han participado Adif, a través de su Dirección de Patrimonio y Urbanismo, Dirección Ejecutiva de Estaciones de Viajeros, Dirección Ejecutiva de Circulación y INECO TIFSA.


Lámina con el diseño de la fachada
  • Lámina con el diseño de la fachada
Estación actual de Almería

El edificio que aquí se describe dejó de prestar servicio en 2000 tras la inauguración a pocos metros de la nueva estación intermodal de Almería. 

  • Nueva estación intermodal de Almería

Edificio histórico de la Estación de Almería.

Podemos contemplar 116 años de esbelta belleza y armonía arquitectónica modernista al ser ésta la última estación histórica que alcanzada el ferrocarril en este extremo oriental andaluz. No en vano, hasta tres veces quedó desierta la construcción de la línea entre Linares y Almería-Puerto por su elevado coste y dudosa rentabilidad. Llegado el año 1892, la estación de Almería comenzó a ser proyectada y construida como una obra de prestigio para la Compañía de los Caminos del Hierro del Sur de España. El objetivo inicial de la línea era la de transportar minerales de Sierra Morena al puerto almeriense, aunque no tardaron en llegar flujos de otras mercancías como también el de personas por lo que Almería ya empieza a salir del aislamiento al que estaba sometida.

Fachada de la antigua estación de Almería
  • Vista actual de la fachada de la antigua estación de Almería

Se trata de una estación que se asienta sobre una especie de terraplén a 8,28 metros sobre el nivel del Mediterráneo, tiene sus vías sobreelevadas que discurren en dirección al cargadero y el muelle. Para aquella época, ya era meritorio el estudio efectuado para evitar las frecuentes avenidas de aguas pluviales que discurrían por las ramblas hacia el mar y que llegaban al complejo ferroviario evitándolas gracias a este recalce.  

Fachada de la estación de Almería en 1920
  • Fachada de la estación de Almería en 1920

Diseño y Construcción

Vista interior del cuerpo lateral de la estación

El edificio de viajeros representa el orgullo de una sociedad anónima que abanderaba su estación como símbolo de modernidad de finales del XIX en el que por fin contemplarían la llegada de este novedoso transporte conocido por ferro-carril.   

Reflejo de ello es la aportación de la compañía francesa “Compagnie de Fives-Lille” en 1892, diseñando el cuerpo central de estructura de hierro y amplias cristaleras de vidrio en el que destaca el carácter representativo y moderno del edificio cuyas proporciones arquitectónicas así como la combinación del hierro y de los ladrillos decorativos, recuerdan mucho los hermosos modelos admirados en Francia en la Exposición Universal de 1889 y cuyo arco monumental dota a esta estación de un sello digno de la importancia del camino de hierro de Linares a Almería. En la fachada principal, una placa deja constancia del arquitecto autor del proyecto, el francés L. Farge, vinculado a la citada compañía. 

  • Vista interior del cuerpo lateral de la estación

Sería por tanto imposible catalogar esta estación a un único estilo; historicista en cuanto a la decoración en algunas partes del cuerpo central, ecléctico historicista más o menos barroquizante en los cuerpos laterales y mudejarista por sus ladrillos vistos y barandillas.

Los elementos decorativos, se multiplican tanto en el interior como en el exterior. En la fachada principal se repite en azulejos la “A” de Almería con el grafismo típico vasco de txapela, como aporte de los artesanos que participaron.

Reloj y detalle del interior  y de los azulejos
  • Reloj y detalle del interior y de los azulejos

Un reloj en labor de hierro destaca sobre la cristalera central y dentro se eleva  el mural cerámico de Francisco Cañadas (Almería 1928) que refleja el presente (primer término), pasado (plano intermedio) y futuro (convoy sobre el viaducto en el fondo) del ferrocarril en Almería, mediante escenas vinculadas a los viajeros y paisajes ferroviarios típicamente almerienses, todo ello adornado por piedras naturales y vidrios pintados en teselas irregulares para dar movilidad a la obra.

Mural de la antigua estación

El edificio fue concluido en 1893, fecha en la que podemos datar esta fotografía que muestra los últimos trabajos de construcción sobre la marquesina de los andenes. y en el pabellón de retretes bajo la fachada este del edificio principal. Pero no entraría en uso hasta la inauguración del tramo Almería-Guadix el 23 de julio de1895.

La estación se vio afectada por la Guerra Civil, la balaustrada de ladrillos que contornea el remate superior debió ser reconstruida tras el bombardeo de la aviación alemana. Fue así, como debajo de la estación se improvisaron dos refugios antiaéreos, quedando al descubierto sus entradas durante la remodelación de 1988-1991 con cargo al Plan de Modernización y Equipamiento de Estaciones, se consiguieron restaurar estos casi 600 m² de superficie construida.

  • Mural de la antigua estación

En general un aire afrancesado brilla en la estación de Almería, la luz meridional de sus decorativas cerámicas de vivos colores, rojos, verdes y azules, el ocre de sus paredes rebordeadas por la estructura metálica de tonos verdosos y grisáceos.

Vista nocturna de la fachada